Wednesday, December 13, 2017

Renew Series (Online Interviews about creative writing + publishing)





I am very happy to be part of the Renew Series created by the poet Kelly Thomas.

The Renew Series is a collection of 10 Online Interviews about Creative Writing, featuring ten writers and others who will share their insights + personal experiences about their creative practices, productivity hacks, and publishing.

Interviews are with Magdalena Waz, Teri Foltz, Stacy Sims, Michael Winkfield, Andrea Scarpino, Katie Titi, Aimee Nezhukumatahil, Jenny Tosner, Pauletta Hansel and me!

Here is how this works:

1.- you click HERE and sign up.

2.- You will receive the email to view the 10 interviews, one per day, during the month of December (from 12/11 to 12/21).


This is completely free.




Saturday, November 25, 2017

Próxima lectura de poemas en Mérida, Yucatán



  Queridos amigos,


   Este 9 de diciembre a las 7:00 de la noche voy a leer poemas y a platicar con el público asistente en el Centro Cultural El Colibrí, en la Ciudad de Mérida, Yucatán. Me van a compañar los jóvenes poetas Irma Torregrosa y Daniel Medina.

 Leeré igualmente algunos poemas inéditos.Si están por esas fechas en la Ciudad Blanca, espero puedan acompañarnos.


 


"Los disfraces del fuego" finalista del premio internacional de poesía Ciudad de la Lira, en Ecuador.




Durante el mes de octubre de 2017, tuve el enorme honor de saber que mi libro "Los disfraces del fuego" fue considerado entre los 13 finalistas del Premio Internacional de poesia Ciudad de la Lira, en Ecuador, que es uno de los premios más prestigiosos del continente. 

Formar parte de una lista como ésta, llena de libros mayores de poetas que admiro, es ya un premio enorme para mí.

Acerca del asunto dejo dos artículos: El libro finalista de Manuel Iris, publicado por Manuel Tejada Loría en el Periódico Por Esto!, y  Poesía para el mundo, publicado en el Diario de Yucatán.

Igualmente, dejo aquí este video elaborado por la Universidad Autónoma de Yucatán. 

Quiero agradecer, con todo mi cariño, todas estas muestras de apoyo. 








Publicación de la antología de poesía mexicana "Parkour pop.ético"


Durante el mes de septiembre de 2017 salió de imprenta la antología "Parkour Pop.Ético". Se trata de  un mapa de poesía que coordinado por  Armando Salgado y José Agustín Solórzano, en el cual se puede leer a 70 poetas menores de 40 años de las 32 entidades de México.

Es muy importante decir que este libro fue publicado por la Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación, y que se ha ido distribuyendo de forma física y sin costo en las Escuelas Normales públicas del país.

La intención del proyecto es acercar a los futuros maestros de todo el país a la literatura contemporánea nacional, para que ellos a su vez puedan acercarla a las nuevas generaciones de lectores en México.


El PDF del libro puede descargarse gratuitamente haciendo click AQUÍ







Presentación de los libros del proyecto 30 + 30 en Milán.

Estoy feliz, queridos amigos, porque por fin han salido a la luz, en Italia, los libros del proyecto 30+30, curado por Dermis Leon y Alessandro Savelli, financiados y editados por el club Bice Bugatti.

Se trata de 30 libros de artista en los cuales se ha compaginado a 15 poetas latinoamericanos ilustrados por 15 artistas italianos, y a 15 poetas italianos ilustrados por 15 artistas visuales de Latinoamérica. Se han hecho, a su vez, solamente 30 copias de cada libro, que es un libro de artista único.

La colección es parte del 58 Premio Bice Bugatti Segantini. Su objetivo fue rescatar los valores de las pequeñas producciones manuales con técnicas tradicionales de grabado en forma de libro de artista, y será exhibida en las bibliotecas centrales de las capitales europeas, y en el Instituto Italiano de las capitales latinoamericanas.

Uno de los libros contiene poemas míos y el trabajo visual de Daniele Nitti Sostres (cuya obra puede consultarse aquí: http://www.grossettiart.it/artist…//daniele-nitti-sotres-bio).

Les dejo unas fotos de la primera exposición, hecha en Milán durante la entrega del premio de artes visuales Giovanni Segatini, hace unos días, durante el mes de junio de 2017.
















Lectura en East Tennessee State University



En abril de este año, gracias a la invitación y gestiones de la Dra. Isabel Gómez Sobrino, pude hacer una lectura de poemas y conversación con el público, en East Tennessee State University, acompañado por Jesse Graves, profesor en el departamento de Creación literaria en inglés, y poeta en residencia de la Universidad.







Wednesday, February 15, 2017

La poesía como resistencia



Publicado originalmente en Carruaje de pájaros







No quiero hablar aquí de lo que llaman poesía social— o sea, la resistencia como poesía— sino de la poesía como resistencia: el acto poético mismo como sublevación existencial, como declaración y ejercicio del dominio del individuo sobre su propio espíritu. Quiero hablar de poesía como acto intrínsecamente subversivo y necesariamente personal.
La intrasferibilidad de la experiencia poética (hablo de leer poesía tanto como de escribirla) y la propiedad subversiva de la misma, han sido defendidas muchas veces, pero pocas de ellas con mejor tino que el del poeta ruso Joseph Brodsky en su discurso de aceptación del Nobel, cuando dice que
[S]e pueden compartir muchas cosas: una cama, un trozo de pan, determinadas convicciones, una amante, pero no un poema de Rainer Maria Rilke, por ejemplo. Una obra de arte, especialmente una obra literaria, y en concreto un poema, nos invita a una conversación íntima y entabla con cada uno de nosotros una relación directa, sin intermediarios (55).
El hecho de que Brodsky, poeta perseguido políticamente hasta el grado de haber vivido en el exilio, haya elegido al autor de las Elegías de Duino como su ejemplo de poesía intransferible no es poca cosa: Rilke no es un poeta político sino uno que habla constantemente de la belleza, de la trascendencia, de lo que está más allá de lo humano.  Dejando todavía más clara su postura, unos pocos párrafos después Brodsky afirma que “[E]l verdadero peligro para un escritor no es tanto la posibilidad (y a veces la certeza) de sufrir persecución por parte del poder, sino a posibilidad de verse hipnotizado por el rostro del poder, que, monstruoso o maquillado, es siempre temporal.” (56)
Para el poeta ruso, el mayor peligro para el escritor no es ser perseguido sino ser convencido por el estado, o por cualquier circunstancia, de que debe hacer su tarea de un modo específico y predeterminado. Para un artista entregar la libertad es peor que perderla por la fuerza. Cualquier imposición externa sobre los temas y formas que definan su trabajo debe ser evitada, para dar paso a lo que dicten la necesidad estética y la búsqueda existencial personal. Dando un ejemplo que continúa vigente, Brodsky abunda:
Hoy día, por ejemplo, se halla muy extendida la opinión de que el escritor, en concreto el poeta, debería utilizar en su obra el lenguaje de la calle, el lenguaje de la masa. Pese a su apariencia democrática y a sus evidentes ventajas para el escritor, tal consigna representa un intento bastante absurdo de subordinar el arte, en este caso la literatura, a la historia.  (57)
El verbo subordinar, tan cuidadosamente elegido en la cita anterior, es fundamental: siendo verdad que el arte y la historia están íntimamente unidos, esa relación no debe ser de servidumbre.  El artista puede y debe ejercer su libertad de reaccionar, y no solamente de retratar, la historia.
El caso de Gastón Baquero, poeta cubano que fue igualmente perseguido y censurado, y cuya vida terminó en el exilio, me parece prueba de que el hecho poético en sí mismo, más allá de su tema, es un ejercicio de libertad individual: es famosamente imposible encontrar (obvias) referencias a la realidad cubana, y a su propia condición de exiliado, en la poesía de Baquero. ¿Es esta ausencia un caso de escapismo? Por supuesto que no: es imposible escapar del mundo. El poeta no puede, así lo quiera, huir de su circunstancia, como el propio Baquero aclara a propósito de alguna crítica de sus poemas:
A la tonta clasificación de  escapismo que algún pragmático realista quiera colgarle a estos poemas, respondo: nadie puede escapar de la Gran Prisión que es el planeta, prisionero del cosmos a su vez. Tanto el poeta escapista como el confesional son dos autómatas. La diferencia es cuestión de preferencia estética y nada más. La supuesta irrealidad que cree manejar el escapista es tan real, es decir, tan fantástica, como la supuesta realidad que el confesionista cree describir textualmente. El poeta notario es tan mentiroso, o tan veraz, como el imaginativo, el fabulador. (382-83)
Nacida para ser pública, la poesía social tiene su función irremplazable: unir las multitudes bajo una consigna común. Es necesaria, urgente. Y la poesía que no habla de la libertad colectiva sino que ejerce la libertad individual al concentrarse en la conexión entre lo humano y lo eterno, es igualmente imprescindible. Una tiende a la música y la otra al silencio: ambos son modos de enfrentar el ruido.
Hacer un poema o leerlo es un acto político porque quien lo hace ha optado por crear en lugar de ceder a la destrucción. Quien se dedica al poema celebra la existencia de voces distintas a la suya y procura una comunión consigo mismo, los otros y la trascendencia. Lo que menos importa es el tema del poema: lo importante es que suceda la epifanía,  la comunicación con los humanos y con algo más allá de los hombres, a partir del texto; lo que importa es que el poema sea un distribuidor de silencios y de lentitudes, un desacelerador de la realidad (al mismo tiempo que sea, como dice Brodsky, un acelerador de la conciencia) que nos ayude a decantar lo vivido.
Es verdad que pasamos por momentos urgentes y cargados de desesperanza, y que es necesario actuar. Lo he dicho antes: el poeta y el lector de poesía deben salir a las calles, protestar, hacer su parte en la vida cotidiana para cambiar lo que les sea posible, pero no deben por ello perder su silencio interior, la intimidad con su alma, ni sujetar su actividad creativa a ninguna ideología que resulte programática, por liberal y progresista que se proponga. Dicho brevemente: no debemos permitir que nos arrebaten el silencio. Debemos defender lo colectivo tanto como lo íntimo. Para ambas batallas podemos y debemos utilizar la poesía.



…….
Baquero, Gastón. “Discurso de Baphomet que el lector puede saltarse”. Poesía completa. Madrid: Editorial Verbum, 1998. Pp 381-385


Brodsky, Joseph. “La conferencia del premio nobel”. Del dolor y la razón. Barcelona: Ediciones Destino, 2000. Pp 53-65



Sunday, January 29, 2017

Publicación en la revista Áurea, de Madrid



     Me pone muy feliz poder decirles que el número 11 de la revista Áurea, editada bianualmente en Madrid, incluye un poema mío. Me llena de gusto compartir espacio con poetas que admiro y leo desde hace mucho.


 





Wednesday, December 21, 2016

Dejemos de decir que la poesía es inútil



 


 Publicado antes en Carruaje de pájaros



                                          ¿Para qué poetas en tiempos de penuria?

                                         Pues para ver qué se puede hacer con ella.


Rafael Cadenas



Estoy cansado de escuchar poetas decir que la poesía no puede detener un tanque de guerra, que no puede quitar el hambre, que no puede solucionar los problemas del mundo. Estoy cansado de escucharlos decir que lo que hacen es inútil (¿por qué siguen escribiendo, entonces?). Estoy cansado, sobre todo, de que se le pida a la poesía resolver problemas que no causó.

Yo soy testigo de que la poesía puede cambiar vidas y personas. He visto a gente entenderse y entender a los otros gracias a un poema, a un libro, a una vida leyendo poesía. He visto vidas cambiadas, para bien, por la poesía. Y he visto igual que mucha gente pase impunemente por los poemas, y entiendo que eso también es parte de la naturaleza humana: somos capaces del amor y de ignorarlo.

En todo caso, no es culpa del poema no poder sanar el hambre que el egoísmo ha causado, ni la pobreza que la corrupción expande. No es culpa de la poesía la miseria humana y, sin embargo nos ayuda a explorarla y articular el horror. La belleza del poema puede ser espeluznante porque proviene de todo lo que somos.

Gracias a la poesía alguien puede decir su tristeza, su hambre, su soledad. No es poca cosa sentirse acompañado y encontrar las palabras necesarias, si no para vivir, para que vivir valga la pena, para que tenga sentido la existencia. No sólo de pan vive el hombre.

Una canción de cuna es un poema que nos hace regresar al niño que todavía somos. Personalmente, no creo que ese viaje sea una magia menor. La poesía, como la música, es útil porque no parece serlo, porque es un modo de encantamiento y un despertar.

Yo leo y escribo poesía porque lo disfruto y porque es útil para mí: porque me ayuda a entender y a articular mis dudas, porque me lleva al silencio. Me dedico a los poemas porque me hace falta, al igual que la aritmética para contar mis monedas, poesía para vislumbrar verdades que me inquietan. La utilizo diariamente. Me dedico a la poesía porque veo en ella usos que cualquier ser humano puede ver, si pone atención y calma.

Estando el mundo como está, estando la humanidad sumida en tanto espanto y temor no podemos ni debemos darnos el lujo de repetir esa mentira que no le hace favor alguno a la poesía ni a nosotros.  Hacerlo es un gesto que alguna vez tuvo prestigio pero que ya no tiene sentido en el mundo contemporáneo: no están los tiempos para negar la importancia del arte sino para subrayarla.

Un poema de amor en medio del desastre no es una negación del desastre, sino una afirmación del amor, y es por ello necesario. Todo poema, y el acto mismo de escribirlo, son actos políticos. Lo que antes fue aspaviento de los dandis (negar la importancia de la poesía, pensada solamente como un placer) ahora es una irresponsabilidad, una broma sin gracia.  




Saturday, November 19, 2016

Inclusión en "Voces de América Latina", antología de poesía latinoamericana




Voces de America Latina reúne en dos tomos poesía actual de todos los rincones de latinoamérica. La selección de poemas fue hecha por la poeta dominicana María Palitachi, a quien agradezco infinitamente la inclusión en el segundo tomo. 

La ambiciosa antología fue publicada en Estados Unidos y pronto será presentada en la Feria Internacional del libro de Guadalajara, México.








           

Tuesday, October 18, 2016

Lectura en el Instituto Cervantes de Nueva York (The Americas poetry festival of NY)



 Hace apenas unos días que ha terminado The Americas Poetry Festival of NY. En esta ocasión el festival tuvo como invitados 60 poetas de 22 países, leyendo en 10 distintas lenguas. Las lecturas fueron en diversos sitios, destacando la casa natal de poeta Walt Whitman, en Long Island; el consulado de la República Argentina, y el Instituto Cervantes de Nueva York. 

Igualmente, la poeta española Verónica Aranda y yo dimos una lectura-charla en The Naugatuck Valley Community College en Waterbury, CT., gracias a la invitación de la poeta dominicana Marianela Medrano.

Dejo video de mi intervención en el Instituto Cervantes, y fotografías de las otras lecturas.



Lectura en el Instituto Cervantes de Nueva York, como parte del Festival Intenacional de poesía de Nueva York, Las Américas. Octubre de 2016






La poeta Verónica Aranda, leyendo en Conneticut




Lectura en the Naugatuck Valley Community College






Lectura en la casa natal del poeta Walt Whitman








               Lectura en el Consulado de Argentina. Junto a mí, la poeta dominicana Yrene Santos

Ganar sin ganar




Una primera versión de este texto fue publicada en Carruaje de pájaros



Era 2003, yo tenía 20 años y era estudiante del segundo año de la licenciatura. Los llamados Juegos florales universitarios habían cambiado de nombre para ser los Juegos literarios nacionales universitarios —luego Premio nacional de poesía Rosario Castellanos— convocados por la Universidad Autónoma de Yucatán.
Por primera vez en la vida decidí participar en un certamen literario. Más que un libro, tenía en las manos un puñado de poemas incipientes con el horrible nombre de Como entre puertas de un lugar vacío, y eso envié al concurso.

Como es normal en estos casos, esperaba con ansias los resultados del premio. Pasaron varios meses hasta que pude leer en el periódico la agridulce noticia de que fui el segundo lugar. Agridulce no por no haber ganado, sino por no haber perdido: el primer lugar se había declarado desierto. Mi libro era, según el jurado, el mejor entre los participantes pero no lo suficientemente bueno como para merecer un primer lugar, que traía consigo 30 mil pesos y la publicación de la obra. Me debía contentar con un diploma y un lote de libros. Imagino que la misma sorpresa sintieron los autores que ganaron el tercer lugar y la mención de honor, al conocer los peculiares resultados del certamen.


Mis amigos y maestros, siempre solidarios, me dijeron que debía sentirme ganador del premio, que ahora la gente sabía de la existencia de un nuevo poeta en la ciudad, que quién sabe qué mafias estaban detrás de todo esto, y que esos 30 mil pesos y la publicación de la obra en realidad no eran la gran cosa. Yo trataba con el alma, alternativamente, de creerles y de no sentir que el jurado había actuado de mala fe. Pero no podía entender el motivo por el cual, en todo caso, no habían declarado desierto todo, todos los lugares y el concurso entero, ese año.


A pesar de este raro resultado no me desilusioné ni deje de escribir. En mi mente, cuando menos, parecía ser que no estaba escribiendo tan completamente mal. Un segundo lugar es algo, me repetía a mí mismo. Había esperanza pero era evidente que para ganar un primer lugar en un premio debía escribir mejor, o debía (esto pasaba por mi mente) concursar fuera de la ciudad o del estado. Seguí en lo mío como cualquiera que se dedica a esto por amor y por necesidad interna. Los premios mismos dejaron de tener la importancia que en ese momento aquél tuvo.


Pasado el tiempo creo que este reconocimiento que no gané ni perdí ha sido sumamente importante en mi vida, porque me salvó de publicar un libro que ahora agradezco que se haya perdido para siempre, y porque no me dio motivos para pensar que yo era un poeta con dominio o conocimiento de mi propia voz, lo que en ese momento hubiera sido un error fatal.


Con su forma inaudita, esta experiencia me dio lo que necesitaba: la confirmación de que podía escribir y la certeza de que necesitaba trabajar. Ese balance, que no debe perderse nunca en la vida de un poeta de cualquier edad, todavía es mucho más importante que esos 30 mil pesos, y mucho más provechoso que publicar un libro a los 20 años.


Ignoro hasta hoy los motivos del jurado para tomar esa decisión tan rara, pero hace mucho que han dejado de ser relevantes. Lo que importa de verdad es haber entendido que el premio, el verdadero premio, fue precisamente no haber ganado.